martes, 15 de julio de 2008

La crisis alimentaria mundial y el pueblo trabajador costarricense (Editorial, ECR N°10)

En los últimos meses, una buena parte del planeta ha entrado en una dinámica caracterizada por el aceleramiento de la crisis alimentaria. Como señala el semanario londinense The Economist “Si el año pasado se experimentaron algunas de las más dramáticas alzas de alimentos, este año el ritmo se ha acelerado”, por ejemplo “los precios del arroz se han disparado un 141%”; y el “trigo se elevó 25% en un solo día”.[1] Como es lógico, en esta crisis capitalista los que han llevado al hombro las peores consecuencias son los trabajadores y los pobres del mundo, no los empresarios. Es precisamente por esto que profundos levantamientos de masas se han suscitado alrededor del mundo, motivados por el hambre. Por ejemplo “En Costa de Marfil, violentos disturbios llevaron al aplazamiento de elecciones en abril; en Haití, las voces de “¡tenemos hambre!” obligaron al primer ministro a renunciar; en Camerún, 24 personas murieron durante diversas manifestaciones; en Egipto, el presidente tuvo que poner al ejército a hacer pan, en Filipinas, ahora el acaparamiento de arroz se castiga con cadena perpetua”[2], “en Burkina Faso y otras partes del África subsahariana, las revueltas se propagan (…) en Rangpur, uno de los distritos más pobres de Bangladesh, los precios del arroz, el trigo, el aceite de cocina y las legumbres se duplicaron en el último año”[3], lo que ha generado importantes movilizaciones de masas. Y así en diversas partes del mundo, incluso en el vecino país de Honduras, los trabajadores fueron protagonistas de un “paro cívico” contra la carestía de vida.
Pero contrario a lo que sostienen algunos voceros pagados por el capitalismo imperialista, la actual crisis no se presenta en medio de escasez, sino más bien de abundancia. Al respecto en diciembre pasado el mismo semanario inglés planteaba que “Según el Consejo Internacional de Granos, la cosecha anual mundial será de 1660 millones de toneladas [en 2007], la mayor registrada. Esta cosecha supera en 89 millones de toneladas la del último año, que también fue extraordinaria.”
[4]Pero si se creía que esta cosecha “extraordinaria” del año pasado no tenía ninguna relación con la situación actual se equivoca, pues en este año solo en Estados Unidos “los cultivos de trigo invernal han ascendido un 4%, y se prevé que el área cultivada en primavera aumentará aún más”, “la FAO pronostica que en la Unión Europea (UE) la cosecha de trigo se incrementará en 13%”; y en países como la India, recientemente sacudido por la crisis del hambre “se pronostica una cosecha récord de cereales”.[5] Es decir, está de sobra desmentido el sector de los voceros del capitalismo que hablan de escasez de alimentos, mientras las cosechas se multiplican; y se pone en evidencia como en recientes cumbres como la de la FAO en Italia los grandes monopolios agroalimentarios no hacen sino negociar con el hambre de millones. Los mismos empresarios del diario The Economist cínicamente dicen que “la era de la comida barata se acabó” y que “la transición a un nuevo equilibrio será más costosa, prolongada y dolorosa que lo que nadie se ha imaginado”; reflejando con esto que definitivamente los grandes monopolios mundiales de alimentos, están dispuestos a sumergir en el hambre al mundo con tal de enriquecerse todavía más. Los empresarios vienen apostando a privilegiar la fabricación de biocombustibles por que les genera más ganancias, y esta orientación tiene un efecto en cadena en todos los productos alimenticios a nivel mundial, que afectan en la capacidad de los trabajadores y la gente más pobre para acceder a ellos. Lo que prima son las ganancias de los grandes monopolios.

Las formas de la crisis en Costa Rica y las tareas de la clase trabajadora
En Costa Rica, aunado al incremento brutal de los precios del petróleo y sus derivados, vienen aumentando notablemente otros productos como el arroz, el maíz, la leche y otros productos. A consecuencia del aumento del maíz, ya los empresarios anuncian “alzas en huevos, pollo y leche [está última ya subió] en las próximas semanas como consecuencia del aumento en los precios internacionales del maíz amarillo”.
[6] Frente a estos aumentos, sacan provecho los grandes empresarios, aumentando los productos alimenticios para quedar holgados de sobra frente a los aumentos en los costos de producción, en otros casos para abrir nuevas inversiones a costa de los trabajadores. Por otra parte, los grandes empresarios de la caña de azúcar, el sorgo y el maíz dulce; ya se preparan unificadamente por medio del gobierno de Óscar Arias (un magnate de los ingenios azucareros) para imponer un decreto que establece que a partir de octubre únicamente se venderán biocombustibles, etanol y biodisel en las gasolineras nacionales; con el falso argumento de “reducir la dependencia del petróleo”. Este negocio de la caña de azúcar, el etanol y los biocombustibles inevitablemente seguirá disparando los precios de los alimentos en Costa Rica, pues territorios que pueden utilizarse para sembrar el arroz que podría hacer falta en Costa Rica en los próximos meses (esto por que en Costa Rica no hay sobreproducción de grano como en otros países); se utilizarían para producir caña de azúcar, maíz y otros cultivos altamente rentables para los empresarios.
Los empresarios de la mano del gobierno de los hermanos Arias Sánchez, están dispuestos a sumergir en el hambre al pueblo trabajador costarricense, a cambio de incrementar absurdamente sus ganancias. Los trabajadores y el pueblo pobre, ante los tenebrosos negocios de la burguesía mundial y nacional; no tenemos otra salida más que organizar un verdadero plan de combate contra la carestía de vida y la crisis alimentaria orquestada por los grandes monopolios, para evitar esa “transición costosa, prolongada y dolorosa” de la que ya hablan criminalmente los principales voceros del imperialismo y la burguesía mundial.Desde la LRS proponemos la organización de un gran Encuentro Obrero y Popular para definir un plan de lucha que sirva para enfrentar la crisis alimentaria y para enfrentar a la burguesía. Ver “Una propuesta urgente de la LRS todas las organizaciones...


[1] The Economist. “Crisis alimentaria: el tsunami silencioso.” Publicado y traducido por la Revista Summa. Edición 169. Junio de 2008. P, 79.
[2] Ídem.
[3] The Economist. “Estómagos vacíos, ánimo enardecido.” Publicado y traducido por la Revista Summa. Edición 169. Junio de 2008. P, 80.
[4] The Economist. “Comida barata nunca más”. 6 de diciembre de 2007. Citado por Juan Chingo en el artículo “Hambre”, publicado en La Verdad Obrera N° 273. Partido de los Trabajadores Socialistas. Argentina. 17 de abril de 2008. P, 4. Subrayados nuestros.
[5] Op. Cit. “Crisis alimentaria…”
[6] Barquero S., Marvin. “Alto precio de maíz causará alzas en pollo, huevos y leche.” La Nación. Miércoles 18 de junio de 2008.